Nadie
sabe cómo va a ser el futuro, pero sí sabemos cómo no va a ser. No se van a
necesitar las mismas herramientas que usaron nuestros padres, abuelos y
generaciones pasadas. Estamos en una era donde la información ya NO es nuestro bien cultural más preciado. En los últimos siglos, el sabio era aquel que tenía los datos, el que los recordaba. Ahora cualquier adolescente de cualquier escuela de Buenos Aires tiene acceso a más información de la que soñó cualquier sabio de nuestra historia.

"Vengo a enseñarles algo que les va a servir para la vida
cotidiana de ustedes. Esta es la Stranda, un mueble, una cómoda que se vende en
las tiendas IKEA, en Europa. Este es el manual, que viene con las piezas para
armar. Presten atención, saquen apuntes. Acá pueden notar los tornillos, donde
dicen las cantidades y especificaciones de cada u--saquen apuntes enserio que
va a haber una prueba escrita en 2 semanas, después les voy a poner los teléfonos
de los profesores particulares. Está todo bien explicado, con indicaciones y
poco texto, de cómo pueden hacer para armar la cómoda. Como dije, la prueba va
a ser escrita, y después les voy a poner una nota. La mala noticia es que no
todos van a sacar buena nota. Los que saquen buena nota, esos van a ser
privilegiados. ¿Por qué? Porque cuando abra IKEA acá en Argentina, y ustedes
necesiten una cómoda, y por esas casualidades necesiten el modelo Stranda, van
a saber armarla. Y lo aprendieron acá, en mi exposición.
Parece disparatado, pero así es como funciona nuestro sistema educativo. Así es
como enseñamos a nuestros niños, adolescentes, y a los jóvenes en las
universidades. A nadie se le ocurre querer armar un mueble sin las piezas,
estudiar de memoria el manual, hacer una prueba escrita sobre ese manual- porque
quizás en algún momento voy a tener acceso a esas piezas. Y sin embargo, así
funciona la educación."
Esto lo dijo Eric Jordan en una de
sus charlas. El es diseñador, empresario y académico. Creó juegos para Disney,
Pixar, Cartoon Network, WB y Lucasfilm. Es Catedrático de Videojuegos de la
Universidad ORT y columnista en CNN en Español y El Espectador.
Él explica que desde su punto de vista, y
uno muy acertado, los videojuegos enseñan mejor que la escuela. Esto se debe a
que hoy en día, la educación se basa en un listado de pruebas y calificaciones
aplicadas sobre la memoria y el entendimiento que tuvo aquél alumno sobre la
información que, puede o no,
interesarle al mismo. Esto no es porque seamos tontos, si no porque, como
remarqué en la introducción, en el pasado, la información era bien más preciado
que podía tener uno, y este lo podía etiquetar como sabio a tal o cual.
Hoy por hoy, el humano niño o adolescente,
aprende jugando. O simulando. Como puede ser bien un simulador de vuelo.
Alguien que quiere aprender a
ser piloto, puede hacerlo jugando. Se inicia la simulación y el 'jugador' puede
probar cosas, basarse en la enseñanza de algún hoy llamado "tutorial"
o simplemente dejarse llevar y intentar una y otra vez despegar aquel airbus.
Tiene un espacio para probar, intentar, equivocarse. El que hace se equivoca, y
el que se equivoca aprende. Jugando así, los humanos aprendemos a hablar, a
caminar, a interactuar.
Cuando a un adulto le dan una, por
ejemplo, tablet. ¿Qué hace para aprender a usarla? Empieza a tocar y dice 'ah
no, por acá no porque talvez pase algo'. En cambio el niño o adolescente toca
por todos lados hasta que pase algo, hasta que aprenda a controlarla, a
dominarla.
La escuela nos hace tener miedo a
equivocarnos. Sos un inútil, te pongo mala nota, repetidor. Un niño en un
videojuego, se equivoca, y simplemente empieza de vuelta. Puede ser frustrante
no ganar, pero todos sabemos que lo que te permite el juego es poner TRY AGAIN y así uno, aprende, haciendo
cosas, y no, como la escuela, que sigue dándonos manuales para armar cosas, sin
darnos las piezas.
Estamos llevando a cabo un sistema
educativo que no entiende, que no comprende, que no respeta al alumno, al joven
que algún día va a ser el futuro. Tenemos que cambiar, y podemos cambiar. El
botón de play again nos da más oportunidades. Y eso es lo que necesitamos los
jóvenes.